JUSTA Y RUFINA, las Santas de la Cerámica

Hoy vamos a hablar de las santas de la cerámica: dos sevillanas martirizadas en el siglo III. Desde la época romana, Sevilla fue un importante centro productor de alfarería. Allí se elaboraban las ánforas para llevar aceite, en barco, hacia Roma. Y allí vivieron las hoy patronas de la ciudad y del gremio alfarero. Su festividad se celebra el 17 de julio en Sevilla, y el 19 en otras localidades de España.

Justa y Rufina, eran hermanas y pertenecían a la comunidad cristiana de Sevilla. Huérfanas de niñas, aprendieron el oficio de la cerámica para ganarse la vida.

Era julio del año 287, durante la fiesta de las Adonías (en honor a Afrodita y Adonis). Una joven de la procesión, que llevaba un ídolo de Afrodita, les pidió una vasija para un jardín dedicado a Adonis. Las hermanas respondieron que se negaban a adorar ídolos hechos con las manos. Y la procesión, ofendida, destrozó los productos del puesto de las hermanas. Como réplica, ellas rompieron el ídolo de Afrodita. Entonces fueron arrestadas por el prefecto de Sevilla.

Torturadas para que abandonen su fe, Justa murió en prisión y fue arrojada a una gruta. Rufina fue quemada luego, en el anfiteatro. El cuerpo de Justa y las cenizas de Rufina fueron recuperados por el obispo Sabino. Así, se enterrron en el actual convento de los Capuchinos.

Ambas son las patronas Sevilla, y de los gremios de alfareros y cacharreros.

En 1817, Francisco de Goya y Lucientes, recibe el encargo de realizar un gran lienzo para la sacristía de los Cálices, en la catedral de Sevilla. Óleo sobre lienzo, 309 x 177 cm.